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ILUMINACIONES
I |
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¿Quiénes habitan mis sueños?
¿Qué mares? ¿Qué riberas?
¿Se entremezclan a mi edad los sueños
con los desperdicios de la memoria?
¿Quiénes habitan esos subterráneos húmedos,
las brumas densas, las nubes y calles fangosas,
los bosques sombríos, mi niñez como un Stradivarius
entre un violentísimo huracán que no cesa de azotar?
Se me sueltan caballos desbocados en los aguaceros
y con la misma fuerza las dudas terribles
sobre el amor que me tuvieron.
En una iluminación oigo a mi abuela María Luisa
hablando mal de mi padre
y oigo el llanto secreto de mi madre,
en otra veo a un niño rogándole a una muchacha de la servidumbre
para que se desnude los pechos,
en otra veo a mi Comadre Mercedes y a la Aidita
cambiándome el pijama y las sábanas en la madrugada
cuando me hacía pipi en la cama,
y en una oscuridad oigo crepitar la imaginación de un niño
en el cuarto de chunches y juguetes viejos.
Como si fueran voces de una poesía de madera
devorada por el comején.
¿En estas cavernas yace el corazón que tuve en mi niñez?
Fueron un hogar íntimo inmenso con protecciones y desamparos.
Estos muebles emanan olores encerrados y mohos antiguos.
Aquí está la armazón en donde coloqué la tela de mi cielo.
Me acuesto en mi cama antigua de bronce y nácar,
abro los roperos a como se abrían los brazos de mi abuela Blanca Berta
y el viento silba y la lluvia cae fuerte
entre las filas de heliotropos y las murallas de los árboles.
Veo mi niñez enmudecida y radiante
que me dice que toda verdad está en los sueños y en las fantasías
y en la simplicidad rústica de los místicos.
Gracias a mi niñez oigo las voces de los pájaros,
en mis manos no se marchita la belleza,
no me entume el veneno de las serpientes
y las tigras sensuales arrullan mis sueños.
Granada 20 Dic. 2005
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ILUMINACIONES
II |
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Cuando los sueños nuevos perecen
y aún una rosa abierta se mece frente a tu puerta
con la fuerza de una imagen primordial,
pienso que la rosa tuvo una mejor vida que la mía.
La rosa es frágil como mis emociones
y a mi el amor y la agonía me dieron la verdad de su boca,
alegrías perversas en los ojos y júbilos del desorden.
(Mi vida a cambio de un instante de la vida de una rosa).
Yo quiero exhumar mis rosas rojas y los largos inviernos
llenos de mujeres con vestidos de tirantes con aberturas en las piernas que llegan donde quise vellos ligeros para posar la palma de mi mano,
hombros, brazos y pechos descubiertos
con piernas que se extendieron desnudas
hasta el rosado animal indómito de su entrepierna.
Todas ellas están en mis manantiales subterráneos
y para verlas hay que creer en las hadas
y creer en el poder sin culpas y el amor sin dudas
y en la locura de querer hermanar la sensatez con los sentimientos.
La caligrafía de la memoria se parece a la esgrima:
pone apariciones, roba imágenes y toca el corazón.
Para encontrar las iluminaciones
hay que destrozar la realidad y arrebatarse la memoria,
hay que ponerse el traje de fatiga del impulso y el instinto
y entender que a esta edad todo mundo disfraza sus olores.
Hay que saber descansar en los brazos del Dragón
antes de que se marchiten las rosas.
Para encontrar las iluminaciones en los manantiales subterráneos
hay que convertirse en la presa y en el predador
Granada 1 de febrero 2006 |
LADY ELISABETH BRAUTHIGAM |
Lady Elisabeth Brauthigam fue malditamente hermosa
como las aguas de un río fluyendo sin obstáculos ni fatigas.
Era experta en demoliciones humanas y no le tenía miedo a nadie.
El amor odia la libertad -decía-
y solo confió en sus instintos, en sus labios y sus caderas.
Blufileña de 1909 se montó en los vagones de la historia
y en los sueños de tener ferrocarril, carreteras, canal interoceánico,
aeropuertos internacionales y tiendas con el glamour de Nueva Orleáns.
Anduvo en los mismos vagones de verdades y mentiras
del General Emiliano Chamorro y de mi tío abuelo Ernesto Fernández,
que fue Intendente de la Costa en la época de los conservadores,
anduvo en el vagón de los generales Carlos Pasos y Luis Beltrán Sandoval
en la Guerra Constitucionalista y contra Sandino en la Montaña
de la mano del Poeta Manolo Cuadra
y en el vagón de páginas blancas y bellas de las novelas de Lisandro Chávez,
y nunca supo que sus vagones no tenían rieles
porque eran vagones pintados por Marc Chagall en el cielo de telas de la June Beer,
porque estaban montados en lunas de Valencia
o se escapaban como los peces de las profundidades de la Laguna de Perlas.
Lady Elisabeth Brauthigam era un pájaro acuático
que volaba y nadaba con soltura.
Ella tenía el poder de dibujar lluvias, vientos y nieves sobre la arena,
adivinar el final de las frases de sus amantes
y de jurar que las amantes siempre duermen con pistolas bajo las almohadas.
Lady Elisabeth Brauthigam fue una Emperatriz de mosquitos y lagartos
en el pantano del amor y la poesía.
“Hay que comerse lo que uno mata
y yo me comí a todos los hombres que maté –me dijo una vez -.
Lady Elisabeth Brauthigam fue una negra endemoniadamente hermosa
que murió en Granada a los 96 años con la distinción y el silencio del río Escondido
y con la majestad de las murallas de corales
de los Callos altaneros del Caribe nicaragüense.
¿Cómo eran los sentidos en su memoria?
¿Cómo eran a sus 96 el gusto, el olfato y el tacto de sus hombres?
¿Cómo eran las imágenes de sus espejos?
¿y aquel trago de aguardiente, con naranja, agua de rosas y menta
que se tomaba antes de hacer el amor?
Lady Elisabeth Brauthigam tenía secretos tan profundos como el mar
y se murió por la alegría de cumplir sus primeros 96.
Granada, 25 de Febrero del 2006.
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Una Página del Diario de Shakira |
Otra vez me desvela la obsesión del poeta.
Otra vez siento que me pide que me desnude
bajo las malditas estrellas.
Otra vez quiere verme como un ángel
que tiene una corona hecha con capullos de rosas y girasoles.
Otra vez siento sus manos errantes sobre mis senos y mis palabras.
Otra vez me siento obligada a leer sus poemas
y entrar en esa selva de sentimientos humanos.
Otra vez siento que tengo que cumplirle a mi amante secreto.
Otra vez temo que mi fantasía degenere en demencia.
Árabe y esbelta, como un demonio,
soy el arca y la lira de este poeta nicaragüense
que cree que mi charral indómito de pelos
está hecho de serpientes
y que todas ellas cantan con mi voz;
que cree que mi cuerpo es una montaña rusa de emociones
montada en anillos, pulseras, collares y panderetas gitanas.
Yo soy la chaquira y la lentejuela de un poeta
templado por mi voz y por la zarabanda de mi cuerpo
que se suelta como un vendaval de alto voltaje
con sapos, culebras y maldiciones
encima del jardín de su paloma;
y otra vez soy su arca y su lira
cuando mete en mi cuerpo todos los animales salvajes
de una imaginación que no conoce la virtud ni el pudor
y quema Roma sobre las rosas puntiagudas de mis pezones.
Siento que con este amor secreto he sido tocada por un ángel
y que nunca tuve alas tan bellas.
Siento que nunca había vivido con tantas mentiras
y creyendo tanto en alguien hasta que parece verdad.
El alma de este poeta no siempre tiene el valor del León
pero se me impone su pensamiento en el campo de batalla
para que le baile y le cante ritos salvajes
dominados por el imperio de mi naturaleza,
para que me desnude y sea yo una celebración de la carne
y se me caigan como trapos las vergüenzas, sudores y recatos
empapados con mis perfumes húmedos y el éxtasis de la brama de mi baile.
Me angustia pensar que solo de él espero toda mi dicha.
Este jodido poeta se comunica conmigo desde sus sueños
mientras frota con poemas su pene iracundo
y oye las canciones que mi voz modula
o cuando me imagina como una ninfómana empedernida
encarnada en una encantadora de serpientes
que emerge de las mil y una noches de sus sueños y delirios.
Granada, 9 de Mayo 2006
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LA POESÍA |
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El Arcángel Miguel es Quién como Dios.
El Arcángel Rafael es Medicina de Dios.
El Arcángel Gabriel es Mensajero de Dios.
El Arcángel Uriel es Fuego de Dios.
El Arcángel Sealtiel es Intercesor ante Dios.
El Arcángel Jehudiel es El Remunerador.
El Arcángel Baraquiel es Alabanza de Dios.
Pero todos ellos son pereza espiritual
frente a la torrencial plenitud de la vida de mi musa.
Mi Arcángela es una belleza dolorosa
y su alma fresca y vacía se une en su rostro
a la gracia inimitable de sus movimientos.
Esta musa Arcángela siempre conoció la ley de su belleza.
Vive para complacer sus sentidos y nunca tiene pensamientos.
La vida espiritual se empequeñece en sus manos,
tiene fascinación por las mujeres que aman a hombres
que piensan con la cabeza y actúan con la paloma.
Se siente dichosa porque toda la inteligencia de su dueño
la heredó en el impulso de su sexo.
Conoce los precios de todo pero no el valor de las cosas,
juega con el sexo para apagar los pensamientos,
usa la vida como un guardarropas
y con los pies bien puestos en la tierra nunca se olvida de volar.
Mi musa Arcángela quiere abrirme la garganta con los dientes
y la perversión de su inocencia ahora la hace llorar
cuando se está muriendo esta bellísima amapola.
No busca a nadie y nadie la busca a ella
y cuando necesita algo lo busca dentro de ella.
Mi musa Arcángela guarda amores enteros, intáctos,
y parece que el destino de sus grandes historias
son sus locuras que crecen y se embellecen ,
y sus canciones que dicen : “ una tigra no cambia sus manchas”,
o “¿que tiene el amor que tanto embrutece? “
Mi Arcángela musa siempre llegó a una relación
para buscar como escapar de ella
y se le salen del cuerpo sonidos de mujer
con una angustia que vive arrimada a la belleza
cuando la ves moviéndose con un pez eléctrico metido en el cuerpo.
Mi Arcángela musa es una bestezuela silvestre
hecha con torpeza y juventud
y su cabeza va en busca de mi mano que simula un paraíso.
Ella conoce el hambre, la soledad y la miseria humana
aullando en el patio de mi casa
y harta de besar con los ojos cerrados
vive conmigo en esta ciudad que es una bestia baja y perversa
que alimenta su impudicia
con el orgullo de rameras, poetas y borrachos.
Granada, 23 de Agosto del 2006.
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ESTA MUJER |
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¿Quiénes ha sido esta mujer
que ahora reconozco mía desde siempre?
Todas sus vidas anteriores me pertenecieron
y ahora me ama con la furia animal
del mar solitario.
Ostentosa y vulgar me abrió su corazón como un lirio;
extraña y misteriosa me habla en éxtasis
y sus palabras tienen poder de profecías.
Su belleza y su crueldad
la transformaron en una rosa del infierno
y el mundo debajo de su piel
es recóndito e infernal.
Ella invoca la espiritualidad desde las llamas.
En la profundidad secreta de sus fantasías
están el azufre y el magma subyugados por la música
y los cadáveres de sus amantes en otras reencarnaciones.
Sus sueños son primitivos
y amanece con la sangre del jabalí en su boca.
Ella asesina la belleza para ser impar en el mundo.
Se somete al martirio de la pasión
para redimir las impurezas
y su hechizo jamás se sacia.
Es una animala entera en todas las formas feroces
y el solo sonido de su nombre
me devasta como una despiadada exigencia.
Ella despierta las infinitas riquezas
que tienen los vándalos de mi alma.
Con ella padezco la libertad del espíritu
y la servidumbre del cuerpo.
Cuando me hace el amor y me desaliña,
cuando como un géyser me broto dentro de ella
y todo yo soy un fluido inmemorial,
su cuerpo arroja música
como un volcán en acordes primitivos
y yo soy su acústica y su ladera
por donde ella desliza los torrentes de su perversidad.
Su fortaleza humana se apoya únicamente en el instinto
y arde como un puñado de astillas.
Es una amapola azul y una ave asustada.
Yo puedo oler lilas y sus malvas en su pelo,
en su cabeza de intuiciones, viento y desiertos.
Es una ninfa de la calle, un corazón codicioso,
un incendio espiritual, una vagabunda triste,
y el miedo de perderla me puede convertir en asesino.
Granada 8 de Diciembre de 2006 |
MI NIÑEZ ES EL CORAZÓN DE MI MADRE |
No arrullo a un niño muerto dentro de mí
porque nunca me deshice del tesoro de mi vida.
Mantuve limpia la Casa Vieja de mi niñez:
los corredores, el quiosco, los jardines, las paredes de adobe,
el cielo raso de pecho de paloma, la capilla de la Virgen de la Flor,
las celosías, los roperos, las lámparas de lágrimas.
Se repiten las iluminaciones de las vidas cotidianas
que celebran el ritual de lo irrepetible.
Y aparece mi madre con un gran puñado de flores.
Ella baila descalza, se pone de rodillas, me derriba y me aterra,
y nada es importante sino ella y el mundo pierde sentido
y siento su corazón y el mío siempre a punto de estallar,
su corazón que sangraría por el mío si fuera necesario;
siento sus manos en la suavidad del aire
y su rastro de lirios.
Yo tengo esa película muda
salvada con suspiros dulces en la honda violencia del mar.
Son imágenes sobrevivientes del naufragio.
El adulto derrotado en su delirio
es como una madre que aterrada por un alud de desdichas
le canta canciones al niño que lleva en su vientre.
Las visiones aparecen
con la misma naturalidad con que las flores cambian de color
y veo los gestos antiguos de la belleza de mi madre.
El adulto derrotado hace con la niñez la fábula humana.
La vida ancha de la niñez
permanece viva en el plan de un embudo bocabajo
y desde allí continúan cantando el ruiseñor y los gorriones,
vuela un garrobito engreído y nada un leoncito pelón,
escucha mis confidencias mi caballito volador
y lanzan bocanadas de fuego unos dragones minúsculos,
altivos y orgullosos.
No. Yo no arrullo a un niño muerto dentro de mi
porque nunca me deshice del tesoro de mi vida.
Ese niño vive en un enjambre de Hadas y mariposas
en un atolladero de estrellas
apretándole las tuercas a los tornillos de mi mundo.
Granada 13 de Agosto 2007 |
EN LA SALA DE CUIDADOS INTENSIVOS |
Ahora la bestia que se me acerca es la muerte.
Mis sentimientos arruinaron mi corazón
y se me salen las enfermedades
escupidas desde el fondo del cuerpo.
El amor a mi edad me hizo frágil.
Un amor prolongado y feroz me puso salvaje
y ahora me pone de rodillas.
Mis pasiones ahora son hojas podridas.
Siento que soy un ángel caído,
un rey conspirando
por el poder sobrenatural de la vida.
El amor sigue viviendo en mí
como un hechizo antiguo, desconocido, invisible,
y mi cuerpo es un portal
por donde los dragones salen del infierno.
Estoy en la Sala de Cuidados Intensivos Coronarios,
con asfixia, con una presión de 60-40, con arritmia cardiaca,
y un dolor opresivo en mi corazón
que nunca supo qué hacer con la verdad,
porque mi corazón siempre fue el lugar perfecto para un asesinato,
o el protagonista de una novela de destierros.
En la escena del crimen siempre hallaron mi cuerpo,
el color azufre del caribe de mis ojos,
la pulpa caníbal del rojo gigante de mis labios,
pero nunca encontraron el rastro de mi alma.
En el viaje del engaño escogí la pasión por vocación,
una pasión invasiva
metida en mi piel como una noche sin luna,
una pasión que me convirtió en un viento derrotado,
en una rama podrida por la lluvia y quebrada por el viento.
Estoy en la Sala de Cuidados Intensivos de enfermos del corazón
y la muerte, como una animala imprudente,
como una desvergonzada vagabunda de la noche.
me esta comiendo por dentro.
Quiero estar bajo la luz del jardín donde las lilas florecen,
quiero que Dios me abra los ojos para ver lo que debo ver,
quiero que me guste el silencio
y oír el batir de alas cuando se elevan las aves alejándose:
no quiero jugar el complicado juego de las almas después de la muerte
cuando la tierra se queda sintiendo que le hace falta parte de su felicidad
y unas mañanas que se hicieron para que los ángeles canten.
Granada 17 de septiembre 2007
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MIS AMANTES |
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Amé a mis amantes
como un condenado a muerte el último día de su vida,
como un barco cruza la noche en el espejo de Alicia.
Las cabalgué con la vulgaridad humana de la naturaleza animal,
con la magia que enferma y con la magia que cura,
con delirios, alucinaciones, divagaciones, incoherencias,
con agonía y esperanza,
sabiendo que una mirada y un suspiro suspenden el acto de morir,
consciente de que las ilusiones no tienen defectos,
y teniendo la sangre sin cautelas del poeta
que ama la perfección de los sueños.
Cada una de mis amantes tiene un altar de victorias y derrotas.
Ellas son mis ninfas del mar, mis águilas gigantes, la magia del jazmin,
un inmenso y majestuoso movimiento de los astros que me ciega.
Mi vida hubiera sido muy triste sin las utopías de mis amantes.
Mis amantes ensuciaban la belleza con sus manos
y la limpiaban con sus ojos;
me pagaban sus errores regalándome estrellas y romances
y sus pensamientos las convertían en irrealidades.
La belleza de mis amantes me hizo vivir la santidad
y la perversión secreta de la aventura y las traiciones.
La belleza de esas mujeres la tengo atrapada en la tormenta,
la tengo enterrada viva como una ballena arponeada.
Por esas cazadoras doradas merezco otra vez otro cuerpo y otra juventud,
otra vez blancas, morenas, rubias, negras, poetas, músicas, teatristas,
musas y musarañas, nicaragüenses y nicaraguayas, y de otros confines,
bronceadas como unas granjeras de las riberas del Mississipi,
más salvajes que los juegos y ternuras infinitas de las leonas , tigras,
hipocampas, y murciélagas cegadas por las llamas de la juventud y los sueños,
porque solo los sueños de los jóvenes vuelan con alas.
Yo tuve con mis amantes una casa de sangre y lágrimas,
tiza, azufre, magia, pelo, y un collar hecho de dientes de murciélago.
Las amé a lo grande y aprendí con ellas a nombrar las cosas.
Cuando me abrieron su cielo
me hice hombre y animal luchando por sobrevivir
en lo áspero de la libertad de un pájaro en su jaula.
Mis amantes me leían el mundo
como los ciegos tocan el miedo y escapan del terror.
Pero el amor de las amantes tiene una belleza triste,
se acaba aunque nunca se acaba, se muere sin morir,
vive en la pasión de la memoria repitiéndose,
juntando sus aromas, sus pedazos de pájaros y flores.
Los amores de mis amantes viven mi propia sombra
y los ojos de ellas siempre están llenos de belleza y juventud
y van a vivir conmigo hasta el final de mi historia.
Granada, 3 de Diciembre del 2007.
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Reino del Espíritu |
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En el centro del patio de mi casa
hay un pozo sagrado con flores adentro
que contiene mi nombre y la belleza de las utopías.
Es el reino de mi espíritu
en donde mi sol persigue a mi noche alrededor del mundo.
Perdido en mis fantasías con mis ideas errantes,
condenado y redimido y avivando los sentidos,
roto por dentro, entrelazándome y separándome,
allí en el fondo espero a una ángela extraviada
para que venga a probarme por dentro,
como la abeja a la miel,
para que venga como una bestia salvaje metida en una ramera infiel,
con labios rojos y maduros, impacientes y ariscos,
y se acerque a beber del fondo de mis utopías,
para que yo me llague el cuerpo y el alma en el infierno del cielo
del enredo de sus ojos
y vea como se ama la maldad y se odia la pureza.
¡Ah! Si yo le hubiera dedicado a Dios
el tiempo que le dediqué a las mujeres imprudentes
y desvergonzadas,
si mi mente no hubiera sido la loca de la casa,
si un capullo encendido
me hubiera hecho creer hasta que empezara a creer
si mis versos fueran los de un marinero lejos del mar,
cuándo encontraría lo que sea que estoy buscando?
Dios me llama y ya no obedece mi cuerpo.
Sigo un aroma en el viento,
dibujo palabras gigantes y las monto en el cielo.
En el centro del patio de mi casa
hay un pozo sagrado con flores adentro,
hay un nido de Hadas, un violín destrozado,
azúcar y especias, perros salvajes y rabiosos,
y los frutos más dulces del verano.
Granada 18 de febrero de 2008 |
EL DESTINO DE LA ROSA |
Tu destino es ser tú:
una rosa a la que hieren sus espinas, el agua y el viento,
una vagabunda que busca en mí su refugio de indigente,
una boca de diamantes rosados sin pulir
que dice palabras en bruto,
un cuerpo que lentamente en la oscuridad abre su capullo
y pone su miel vulnerable en mis labios
haciendo que la sal de su piel sea más dulce que el azúcar,
una mujer con un amor tenaz
que sueña en blanco y negro para que sólo la luz separe,
como en el primer día de la Creación,
a los árboles y a los pájaros, a la roca y al paisaje,
al mar, las nubes de lluvia y el horizonte;
una mujer con humores salvajes rociados con perfumes,
que cuando sueña en colores los colores lo separan todo
en la masa de sombras de la noche.
Tu destino es ser tú
para que mi agotado corazón busque tus manos,
para que las manchas de sangre de mi alma
se extiendan sobre tu piel
y ya no padezca yo como los antílopes ancianos
de colores y olores sin sueños y sin cantos,
para que ya no viva sin dulzura en los pensamientos de matar,
para que no me sienta sin talento para vivir
y sin talento para morir
y con la sensación de estar en una casa sin recuerdos
y sólo con agonías.
Tu destino es ser tú
igual que la noche es insaciable y detesta el amanecer.
Ser tú, para que no me permitas el placer de lastimar,
ser tú, para que hayan frutos voluptuosos,
para que vivan bienavenidos el lirio y el clavel,
para que muchas lunas atraviesen tu noche
y te pongas por dentro igual que una antorcha encendida
y frágil como una mariposa en el aire conmovido.
Tu destino es ser tú,
para que después de hacer el amor,
sin la amenaza de tu olvido,
yo caiga a tus pies como un saco vacío
en una tienda de pájaros y pianos.
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ES AL FINAL DEL BOSQUE DONDE COMIENZA EL PARAÍSO. |
En los pequeños y repentinos remolinos del Niágara de tu pelo
viven las tinieblas.
Allí muere y resucita el llamado de la naturaleza
que me roba el sueño.
Puedo ver en la oscuridad la inmensidad del paisaje salvaje
y puedo internarme en el bosque y la soledad.
Es al final del bosque donde comienza el paraíso,
donde el paisaje te da dolor en el corazón
y la vida tiene el mismo sentido eterno de la muerte.
¿Quién caminará conmigo en la oscuridad?
¿Quién me amará en el silencio de la soledad del paisaje
y en el silencio de la noche?
Propongo que seas tú, Dios mío.
Pero dame la libertad para que tengas mi lealtad.
Que creas en mí, para que no te niegue nada.
Porque , cómo puedo protegerte si mi amor te tiene miedo?
El viento está aumentando y los tallos no resisten.
Es la angustia de ser una hormiga en el firmamento,
la angustia de creer que por cada estrella debo pedir un deseo.
El llamado de la naturaleza me roba el sueño
y cuando le miento a quien amo
mis heridas llenan las uvas de sangre
y los botones de las magnolias se van a la deriva.
Por eso propongo que seas tú, para que este sea mi paisaje,
Para que los pequeños y repentinos remolinos del Niágara de su pelo
sean el final del bosque donde comienza el paraíso.
Aquí con aves holgazanas que cantan en la noche
quiero diseñar pañuelos y un aeropuerto para pájaros,
quiero una descendencia que inalterable como el mar
me arrastre y me devore,
quiero querer a esta mujer que tiene los magníficos azules del mar
metidos en sus ojos,
a esta mujer que se da cuenta lo que siente su corazón
y vive su vida conmigo en un camión sin barandas,
a esta mujer que se ensortija el cabello con almendras y corales,
prende el cirio con mis angustias,
ama las migas exquisitas de mi pan,
me encuentra en el mar y me arrastra en el cielo
y ya no le basta mi corazón y quiere mi alma.
Granada 5 de abril del 2008
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El Vino y las Rosas |
El vino y las rosas tienen poderes mágicos y frases fértiles
y me hacen un Ángel caído, un Ángel sin cielo, un verso poseído.
Con vinos y rosas, mares y lavas congeladas yacen inmóviles
bajo un cielo de profunda tranquilidad
y las estrellas son la arena luminosa de un mar oscuro.
Cuando el vino y las rosas arrojan mi corazón
a la brama del mar en un barco roto
las mariposas causan huracanes,
la luz es un espacio lírico
y mis palabras, son pájaras picoteando cremas y frutas,
fingiendo que se llaman vainilla, aurora, casa desvanecida.
El vino y las rosas preparan para el lado sentimental de las cosas.
Uno quiere ser un cadáver hermoso que respira por la herida,
un amor bandido que encuentra a sus amantes
así como el asesino encuentra a sus víctimas,
un ruido en la tierra y un pájaro en el cielo,
una caja de música oculta entre las rodillas,
un pasto aplastado cuando ella pone el beso
en la palma de su mano
y lo empuja con un soplo para infundirle el alma.
Cuando yo mezclo el vino con las rosas
los pensamientos que rondan mi mente
tienen mitad águilas y mitad leones, victorias y derrotas,
el lirio y el dragón.
Con el vino y las rosas tropiezo por las noches en el bosque,
la muerte no es una extraña
y se convierte en un bombillo solitario guindado de un cable
que me dibuja sonrisas en la sombra,
me cuenta historias como si fueran confesiones,
se encarama en un caballito de mar
y se pinta los labios y los ojos como una zorra huérfana
en una fiesta equivocada.
El vino y las rosas tienen magia y secretos desamparados.
Mi cuerpo como un traje viejo y mis manos ajadas
todavía gozan con las alucinaciones y sus peinetas de jade,
aman el caos y la imprudencia, miran en los rincones
y tienen riñas con arponeras que nos prohiben soñar.
Pero así es mi destino, con el vino y las rosas
el mar me va a llevar a la tormenta
creyendo que el amor es una mariposa
que hace dibujos, hechizos y lunas de sangre.
Granada 3 de Mayo del 2008. |
NO ME DEJEN MORIR |
Ayúdenme, dulces ángeles míos, a no morir demasiado,
para que la parte ebria de mis palabras
se quede adentro de mis hijos, y en los hijos de mis hijos.
Una alma perdida como la mía serviría bastante en su sangre.
Yo encendería las velas verdes y rojas para impulsar su fantasía.
Cuando elegí la libertad
no sabía que la soledad y la angustia serían mis compañeras inseparables
que compartirían mi amor y mis crímenes menores.
Y cuando elegí la poesía
pude bailar en el medio del bosque con el trino del canario.
Por eso quiero que mis hijos me guarden muy adentro,
así como yo guardo a mi padre,
sabiendo que no me voy a escapar a un sol escaso,
porque quiero ser el ángel de su techumbre,
de sus pilares, contrafuertes, arcos y bóvedas nervadas,
su ventana ciega,
su pensamiento encerrado entre sus callejones;
vivir adentro de ellos donde no luce el día
pero hay limoneros y laureles,
vivir tallado en ellos en alma,madera, piedra y marfil.
Asi, mi vida no será el film que acaba con las cámaras rotas
ni sangre seca, ni rama trunca.
Yo quiero ser en el imaginario de mis pequeños frankensteins
un domador de caballos,
el hijo de una sirena vigilante de un faro,
un príncipe del mar y nubes de agua,
una llama que se eleva rodeada de fantasías,
un clavel clavado con algas en el pelo de una medusa,
una luz blanca en la creación del arco iris,
el cono desnudo de un volcán, su fumarola y sus cenizas,
las lavas oscuras que detienen el avance de la vegetación hacia la cumbre,
la lava que desciende por la ladera para expulsar a los demonios,
una ciruela mordida por la lujuria.
Yo conozco mis racimos y allí quiero quedarme.
Los domingos quiero sacar a pasear a mis elefantes,
a mis tiernos cactus y escorpiones del desierto.
Quiero que ellos devoren y limpien el dulce cobre de mi alma.
Ellos son marineros y pescadores
y cuando es de noche sus barcos vuelven con islas y cocodrilos.
Y cuando dejamos de vernos con los ojos
no se cual es la herida que me deja vivo
y cual es el beso que me deja muerto.
Granada 26 de mayo de 2008 |
EVA EN LA PALMA DE SU MANO |
Mi nombre es Eva
y soy la última mujer sobre la faz de la tierra.
Destruí el mundo
y todavía no se me acaban las mentiras.
Las bombas de fósforos que iluminaron la tierra
fueron el pálido reflejo de mi lujuria.
Huelo a sangre y no se si me gusta la sangre.
Soy adicta al riesgo desde que me regalaron el dolor.
No quise perderme de nada en la vida,
atrapé estrellas con la raíz de la mandrágora
y quedé prisionera sin poder salir del laberinto.
Tengo recuerdos que no desaparecen
y ansiedad de vivir para ampliar la memoria.
Puse lirios y flores azules en las tumbas de mis hombres
y la carga de mis penas las soporté en silencio.
No debería haberme sorprendido por la muerte de todos
porque todos ellos salieron de mis pensamientos,
igual que los caballos, los pájaros, los leopardos y las frutas.
Aparecieron al mismo tiempo que mis instintos
llamados por fantasmas obsesivos,
y con rasgos parecidos a mis gestos antiguos.
Ahora me despierto bañada en lágrimas
en el rocío de la mañana
y sospecho de la realidad más que de los sueños.
Estoy viva y de repente estoy como muerta y revivo.
El mundo que hice me da miedo.
La basura se ocupa de la basura
y me ha convertido en el preludio de la nada.
Ahora estoy presa en el cuerpo de una cualquiera
y la poesía y la ebriedad me pertenecen.
Así como hice que el Quijote pertenezca a los Molinos de Viento,
Sade al Manicomio de Charenton y el Dante a Beatriz,
yo le pertenezco al Paraíso,
a los sonidos y olores del Paraíso,
a la belleza marrón de la serpiente.
Mi corazón todavía es primitivo
y late al ritmo de los ideogramas que hice
en las cuevas de Altamira.
Anoche me desperté bruscamente con una sensación extraña
sintiendo que la luna se convirtió en un mal presagio
sin el don de la vida
y que ya no habrá hombres que vivan sin curarse de mí,
que ya no podré fingir que duermo con mis ojos insomnes
para inventar el sueño de que un amor me cierra los ojos.
La verdad es que enterré muy rápido a mis muertos
porque nunca tuve compasión del amor de los vivos.
Se me acabaron los engaños:
el Paraíso nunca estuvo en la tierra.
Se me acabó el Edén donde sueño que existe el Paraíso
y que con los últimos dátiles y rosas que quedan en el mundo
cierro mis ojos y pienso que dentro de mis ojos, está.
Granada, 12 de Junio del 2008. |
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CORRESPONSAL DE GUERRA |
Lo que yo afirmo con mi poesía
lo confirmo con mi llanto.
Yo soy un corresponsal de guerra
que hago en poesía los reportajes de mis heridas.
En esta guerra solo si te rompen el corazón
puedes entregar un pedazo creíble de ti
o el secreto de una agonía personal
escondido en el canto de un pájaro oculto.
Esta guerra ha hecho en mi cuerpo un mapa de tatuajes:
este tatuaje de rosas secas habla de mis carencias;
este otro, de un parque de flores tronchadas,
dibuja los abandonos y las promesas incumplidas;
estos nombres que sangran, cuentan de soledades
y serpientes que durmieron conmigo
con el veneno que asfixió mi esperanza;
aquí en éste, yo soy el cazador y esta mujer es mi presa,
y no se si me gusta la cacería o me gusta la presa;
en esta, estoy con una gata salvaje que baila músicas imaginarias
y toca las teclas del clavicordio y las cuatro cuerdas del violin
que la convierten en carne mística de mi instinto animal,
me hace un perro rabioso ladrándole a la luna
y una lombriz buscando su anzuelo.
Aquí en éste aparezco nadando con ángeles y tiburones.
Y aquí hay un texto sobre mi espalda que dice
que hay mil millones de soñadores en el múndo
y que pueden irse todos ellos al infierno
porque yo sueño con la vida después de la muerte,
con la iluminación de mi casa en el firmamento,
aunque no se si desde ese lado luminoso
se pueda ver el lado oscuro de la vida.
Yo soy un corresponsal de guerra
que tiene ya una fatigada felicidad sin ambiciones,
la estrella oscura y efimera de cualquier hombre
que padece la angustia de necesitar una razón,
que persigue zurcir la verdad con la mentira en mi ropa vieja
y que sabe que la belleza y el amor son flores carnívoras
que se deshacen, juntan sus pedazos, se reproducen,
mueren y vuelven a nacer.
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BORRACHERA DE MEDIANOCHE |
Un tanto animal y un tanto poeta
el desperdicio de mi vida me sofoca,
igual que tocar una página blanca con las manos limpias.
Quisiera dormirme como un caballo que no sabe dónde duerme
para no ver las sombras que veo en la penumbra.
¿Las veo con mis ojos o están dentro de mi?
¿Qué me reclaman, qué quieren de mi mundo?
Me tocan como un mendigo toca a mi puerta
y yo toco sus manos con miseria.
Las veo y se me hunden los ojos
y la incertidumbre me sale por la boca.
Dejo las luces encendidas toda la noche
para no verlas venir con las manos vacías extendidas.
Lo que drago en mi memoria me hiere con filos usados.
Son las costas rocosas por donde pasé siendo príncipe y mendigo,
intentando salvarme de Hiroshimas, Julietas y Ofelias.
Sueño imaginaciones y pesadillas
y no logro domar las bestias salvajes de mi memoria.
Ella aparece como un viento violento,
como un insecto tierno sobre las nubes metido en mis sueños.
Alli veo que mis amores solo se comparan a los de las películas,
pero sin el crayón oscuro sobre la cara del rencor,
sin la cara del suicida lanzada a la oscuridad.
La atmósfera de las películas de mi vida
tiene piel de fauno, incienso, petalos, fuentes de Trevi,
un músico desquiciado traveseando las cuerdas de los angeles
y un capitán Lamparilla arrollado en el cruce de las vías del
ferrocarril.
Pero ahora soy un cimarron arisco en odres viejos
y le tengo miedo a la soledad y a una vejez miserable.
Ahora soy un modelo viejo del 45 descontinuado
que no quiere deshacerse de mucha basura,
ni siquiera de los malos amigos miserables,
ni de las musas ineptas,
ni de los poetastros racionales y encantadores desnudos de
virtudes.
Todos ellos son mejores que nada
en este pais que tiene mas fusiles que palomas.
Granada, 27 de Agosto del 2008
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MARINERO EBRIO |
Hay canciones y perfumes que me cambian de nombre,
la ciudad donde vivo y los vigores y angustias de vivir.
Me ponen como un marinero ebrio en la tempestad
con el mar lleno de ballenas entre pecho y espalda,
con Odiseo sin ardides masticando sirenas bellas y marginales
y recitando exámetros para aferrar la lucidez.
Canciones de cuna y de ebriedades. Perfumes de mujeres y de flores.
El cielo se abre y el mar se parte.
Y uno embrocado, de la boca de los versos a la hoguera
con la rabia de las visiones y los sueños
posponiendo la basura, lo obvio, la sobriedad,
y la prosa hedionda de despertar por la mañana.
Granada, 3 de Septiembre del 2008
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CARMEN |
Los grandes tacones de los zapatos de la mujer
atorados en los adoquines en el medio de la calle.
Y su sangre esparcida sobre el cemento de los adoquines.
Y el vidrierío de las botellas de aguardiente barato
y los botones y los pedazos de encajes arrancados de su vestido
empapados con el sudor de su miedo y su sangre.
Y las cuentas de su collar como un arcoíris disperso.
Sus amigas, desfiguradas por el licor y el llanto, dijeron:
“La Carmen era poeta. Y nadie tuvo mejores sueños que ella.
Hasta sus días áridos sonaban como el Amazonas.
Su desgracia fue cambiar las estrellas por la vida”
Granada, 6 de Septiembre del 2008
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MI VIAJE A MEXICO AL NACIMIENTO DE MI NIETA ANDREA |
Cuando antes me subía a un avión de Copa Airlines,
de Taca Airlines, de Aeronica, de Aeroméxico,
siempre tenía la esperanza de encontrarme con los ojos
de alguna bella aeromoza de la Atlantida del aire,
con la mirada de cielo extraño de alguna vieja amiga mía
que ya hubiera acompañado mis delirios de viajero feliz,
que ya conociera mi cuento de poeta insaciable
para improvisar la dicha,
capaz de inventar la nieve y la noche bajo la luz del mediodía
y un vendaval en la playa de una calle desierta de Nueva York.
Pero ahora tengo que tener cuidado con mi corazón:
no vaya a ser que me encuentre con los ojos de aquellas rosas náuticas
que ahora vuelven a subir a los aviones
convertidas en abuelas jubiladas cargando nietos
pensando que en la Atlantida del aire nada se entierra para siempre,
y que en el vuelo va a encontrar los ojos de uno de los hombres
que supo retar su atrevimiento
y sus delirios de que un poeta le inventara un mundo solo para ella.
Mexico, 10 de Septiembre del 2008
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EN ALMA ABIERTA ENTRAN MUSAS |
En alma abierta entran musas.
Por eso, abre tu ventana para que entren los pájaros sin rumbo.
Por eso no les cortes sus alas a esos gitanos aventureros.
Goza su canto límpido en la fuente y el esplendor de su plumaje.
Y cuando sientas que ya no quieren tu pan, déjalos volar.
Que alcen el vuelo las aves de paso
para ir a vivir libres de ti, en el cielo de la tribu de los pájaros celestes,
donde Escorpión y Sagitario iluminan el cielo, la Nube de Magallanes
y el hierro oxidado de la tierra.
Pero quédate vulnerable con su libertad
asida a la jaula abierta de la ventana.
Granada 19 de Septiembre del 2008
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EL POETA Y SU ESPEJO |
Hay una persona que vive en mi espejo
que se ha hecho con los momentos de mirarme,
y parece contener, por su edad, el costado perverso de mis sueños.
Hace años era diferente. Y el tiempo lo ha hecho otro.
Ahora da la impresión de haber renunciado a mucho
y no se le ve la belleza que le dio la juventud.
Parece que en el mundo que vive hace frio y comienza a llover.
El hombre que me sale en el espejo es reservado y reflexivo
y solo algunas veces repite mis palabras como en un eco sordo.
Me entristece que sus grandes pasiones le hayan arrugado la piel
y lo hayan ensombrecido con soledad, pensamientos de tristeza,
patas de gallina en los ojos y profundas ojeras.
Me dan miedo sus miradas de resignación y reproche
y su rechazo profundo a ser cómplice de la dicha y la mentira.
Su tono esta hecho de pensamientos y no oye mi guitarra,
y cada día se parece más a mi padre.
Tiene la cara de mi padre ya invadida por la tristeza.
No está de acuerdo con la disipación de mis trabajos y mis días
y me quiere más fiel a mi casa y a mis sueños.
El compara su mundo lleno de reflexiones
con el mía, que no tiene sosiego ni en la alegría ni en la tristeza,
ni en la verdad ni en la mentira, ni en la prosa ni en la poesía,
y me ve como un venado joven suelto en los riscos
en un paisaje de piedras y espinas.
Cuando se pasa su mano como un rastrillo sobre su pelo
pareciera que se quiere arrancar de raíz su parecido conmigo
y que ya no quiere tener mas mi imagen mundana
apareciendo inesperadamente para perturbar la riqueza de su soledad
en su recinto de clausura.
Granada 26 de Septiembre del 2008 |
CON MI OTRO YO |
Hay unos pasadizos secretos entre ese desconocido del espejo
y el perro rabioso que habita mi corazón y mis arrugas.
Arrinconado, me hipnotiza y me despierta desgarrado por el llanto.
Qué esconde su tristeza muda cuando pregunta:
¿Bailaste músicas imaginarias y no existió la felicidad de tu niñez?
¿Qué sabes de la separación de tus padres y del naufragio de tu familia?
¿Quién de los dos tiene el lado tierno
y quién el lado que sale de la boca del dragon?
Los peores demonios vienen en la falta de orgullo
en la soledad frente al espejo.
Te quitan la sangre del cuerpo, te mienten, te engañan, te traicionan,
y hacen que tu corazón sea ese perro rabioso
que se gana la vida abriendo muertos sin saber adónde encaja,
y atraviesa el maldito infierno para averiguar
que la poesía prohíbe que un dia se parezca a otro.
Este nuevo día me descubre que para poner a mi otro yo adentro del espejo,
sustituyeron el vidrio con ladrillos de agua transparente
construidos con los ripios sobrantes de los inmensos aguaceros del diluvio
y los deshechos de lagrimas de las tragedias familiares.
Granada, 7 de Octubre del 2008.
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| EL TEMOR DE LA MUERTE |
Del temor a envejecer pasé al temor de la muerte.
De todo lo que gané en la vida
pasé al miedo incontrolable de perderlo todo.
A esta edad los arrepentimientos son pesadillas y fantasmas,
que llegan a la memoria y empeoran las noches, acosan y castigan.
Son una casa encendida con cuartos de memorias clausuradas
que se apagan y se vuelven a encender uno por uno,
con grandes zonas de tinieblas avanzando incontrolables.
Yo quise ser lo que fui
y no se si es muy tarde para ser lo que quiero ser.
Siempre me persigue la llama para que arda,
para que en mi vuelo me crezcan plumas blancas en el cuello y la espalda
y el sol me calcine y me derribe,
para que la poesía me extraiga la virtud
y me arroje íngrimo al desierto humano.
Pero ahora mi miedo animal es a la muerte,
a que ya no existan mi desesperación y mi abandono,
a que lo natural sea que mi yo sea mi nada
y me crezcan las uñas y el pelo en la soledad de la tierra
y mi cuerpo vuelva a ser un puñado de polvo;
miedo a que las agallas y locuras marchitas de mi vida
estén en ese puñado de polvo
y nadie las perciba en ese paisaje de la naturaleza de los pájaros,
o en los labios pálidos de una mujer indefensa.
Granada 27 de Octubre del 2008
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| EL BUTACO Y LA CAJA DE MÚSICA |
A mi abuela Blanca Berta, a mi Mamita Bebeta,
la ponían a tomar sol todos los días a las 10 de la mañana
en el primer corredor del segundo patio de la casa.
La sentaban en su butaco de madera y mimbre
que montado sobre una armazón de madera con rodillos
lo convertían en una silla de ruedas,
y junto a ella siempre le ponían una caja de música
con un cilindro diseñado para tocar ocho melodías antiguas,
con las que mi bisabuela la había dormido con ternura entre sus brazos.
La sacaban al sol para la alegría del jardín y de los pájaros
al corredor, desde donde veía la Capilla de la Virgen de la Flor,
el kiosko de enrredaderas donde mi madre jugaba con ardillas,
el baño, que tenía una tina de bronce con patas de león,
un lavamanos con regadera que se encendía con un pedal de metal,
un botiquín de madera con espejo biselado
y unas sillas de mimbre en torno a una mesa de mármol llena de libros;
y veía también los cuartos de mi Comadre Marcedes, su Nana desde niña,
y el de sus hermanas, la Chana y la Méla Solis, que vivían pendientes de las flores,
la limpieza de la plata y el arreglo de los roperos;
veía el de mi China, la Aidita Umaña que vivía con Roberto su marido,
y los cuartos de la lavandera, la planchadora, y las de adentro,
y los cuartos de la Doloritas Aragon y la Lola Zamuria,
que bordaban los manteles, las sabanas, las fundas de las almohadas
y los delicados pañuelos de minardí;
y veía el corredor de la cocina inmensa de hierro colado
alimentada con carbón en sus grandes bocas y cráteres de fuego;
la ponían a tomar el sol, para que las rosas respiraran,
y la acomodaban en un butaco que era para ella un refugio de su infancia,
y la caja de música le tocaba los recuerdos de su madre;
la sentaban en el butaco donde durmió a mi padre,
donde durmió a mi hermana Marimelda y a mi,
cuando ella prefería a mi hermana y yo me pegaba con mi madre;
en el butaco donde tanto lloró la muerte de mi abuelo Fernando
y la separación de mis padres,
o se hacía confidencias con Doña Berta Arévalo y Doña Chila Barillas;
en el mismo butaco en el que mi madre nos dio el pecho y nos acunó
a mi y a mis hermanas Marimelda y Blanca Fernanda, nuestro ángel prematuro;
en el mismo butaco donde la Lucy durmió a mi hijo Francisco de Asis
y la Gloria le inventó cuentos y canciones a mis hijos Enrique Faustino, Camilo René, Y Gloria Marimelda Blanca Fernanda.
Este es el mismo butaco lleno de nostalgias y grandes amores y secretos,
en donde todas las historias acontecen al mismo tiempo
por la inspiración de un mismo soplo de recuerdos,
donde ahora estoy meciendo a mis nietos Andres Alejandro y Andrea Camila,
mientras les cuento las historias de Granada y de mi familia,
que siempre sucedieron en una realidad muy parecida a la vida.
Granada 10 de Octubre del 2008 |
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