PALABRAS DE AGRADECIMIENTO DE BLANCA CASTELLÓN
POR NOMBRAMIENTO DE FRANCISCO DE ASÍS FERNÁNDEZ
COMO HIJO DILECTO DE LA CIUDAD DE GRANADA

Sr. Vicepresidente de la República, Lic. Jaime Morales Carazo, presidente honorario del Festival Internacional de Poesía de Granada.
Sra. Alcaldesa de Granada, Lic. Rosalía Castrillo.
Sres. miembros del Concejo de Granada.
Su Excelencia monseñor Bernardo Hombach, Obispo de Granada.
Sr. René Núñez, Presidente de la Asamblea Nacional.
Poeta Francisco de Asís Fernández, Hijo Dilecto de Granada y Presidente del Festival Internacional de Poesía de Granada.
Sr. Carlos Tünnermann Bernheim, Presidente del Centro Nicaragüense de Escritores.
Amigos de la junta directiva de la Fundación Festival Internacional de Poesía de Granada.
Señores y Señoras. Amigos todos:

La cosecha de hombres y mujeres ilustres de esta ciudad, hermana siamesa del Ave Fénix, parece no tener fin. En cambio da la impresión de haber sido abonada con la voluntad divina , que desde siglos pasados ha estado enviando a seres humanos de la estirpe de los Cuadras , Cardenales , pasos , Urtechos y Arellanos a realzar con sus obras la elocuencia y belleza de el Cocibolca y el Mombacho.

Uno de los ilustres ciudadanos contemporáneos es Francisco de Asís Fernández Arellano, quien mantiene sobre los pilares de su hacer poético, cultural e intensamente humano la tradición de los que a su vez ponen de pie nuestro orgullo patrio.

Reconocer a Francisco de Asís Fernández, “Chichí”, como hijo dilecto de Granada precisamente en este mes mayo , (el mes símbolo de la fertilidad, de la lluvia, de la creación), de hecho el mes que Dios le destino para nacer, es un acierto de nuestra estimada alcaldesa, que agradezco inmensamente en nombre del Festival Internacional del Poesía.

“En Mayo las palabras caen en los surcos./ En Mayo comienzan a conjugarse los verbos”, escribió nuestro gran poeta Pablo Antonio Cuadra. Si yo tuviera que darle el nombre de un mes a Chichí , lo nombraría mayo, lo llamaría lluvia que hace crecer milagros. Porque la creación y realización del Festival Internacional de Poesía de Granada, es un milagro.

Verdaderamente milagroso que aquella idea lucia, que por años salpicó conversaciones y largas noches de bohemia entre poetas, haya saltado más allá de la lengua, los sueños y la imaginación, y se haya arraigado en el original diseño humano de Chichí, hasta convertirse ahora en la mayor puesta en escena de la poesía universal en América. Era un sueño latente que sólo la pasión, entrega, talento y energía vital de nuestro homenajeado, pudo hacer estallar en milagro.

 

Para un país tan pobre como el nuestro donde el precio de los libros es prohibitivo y las bibliotecas muy limitadas, tener la oportunidad de escuchar de viva voz a los poetas más reconocidos del mundo, es una bendición que sin lugar a dudas va teniendo un impacto de insondables dimensiones en la cultura de nuestro pueblo.

Por iniciativa de este Hijo Dilecto de Granada estamos construyendo una tradición inédita de convergencia que trasciende los círculos políticos, religiosos y meramente poéticos. Este evento sin precedentes en nuestro país es la convocatoria de mayor concentración de fe en la belleza, en la palabra, en el porvenir. Aquí se conjuga el verbo vivir con todas las variantes posibles de la magia de la poesía.

En nombre de todos y cada uno de los miembros de la junta directiva y organizadores del Festival, queremos decirles que nos sentimos inmensamente honrados y satisfechos por este reconocimiento a Francisco de Asís Fernández. Los que hemos estado cerca de Chichí por muchos años, damos testimonio de su devoción absoluta por esta ciudad, que ha sido musa, madre, árbol de la vida, hermana, amada amante de sus versos, pasión de su memoria, de sus actos, de sus hechos, de sus inquietudes, de sus desvelos y sus goces.

El inicio de este siglo XXI estará marcado para siempre por las huellas de este hombre que parece haber llegado a la tierra para cantar la gloria de la ciudad que lo escuchó balbucear su primera orquídea infantil que devino en salvaje. Claro que le ha sido encontradizo dar gloria a su ciudad natal, pues él mismo tiene su provisión de Gloria permanente, al lado de esa Gloria que es médula espinal de sus proyectos, su Gloria Gabuardi, con todos sus latidos al unísono del corazón exuberante de Chichí.

Creo que los de aquí y allá y del más allá, el día de hoy y gracias a la decisión de la Alcaldía de Granada, conformamos una cadena de espíritus felices. Desde aquí diviso rostros complacidos y siento como una gran sonrisa celeste, una soberbia insinuación de brisa. Enrique Fernández Morales y sus compañeros de eternidades, saben que hay quien cuida su sueño:

“En fin mi sueño: el sueño que fue dueño
de mí, y fue luz y aurora y fue tormento,
dónde estará. ¡Ay, quién prestará aliento!
¡Qué ser lo arrastrará en su desempeño!
¡Ay, quién cuidará mi sueño!”.

Una vez más Quico: duerme tranquilo, que tu hijo Francisco le ha dado aliento a tu sueño y lo lleva con su luz y su aurora por el planeta entero, en traje de verso, en traje de Matruska con sus múltiples y sorprendentes yos, “transformados en energía eterna”, en friso de la poesía, del amor y de la muerte.

Tu Granada novia del agua y tu volcán de almohada, entresacan ahora perfumes y asombros de toda especie de las mejores plumas de la tierra, que han girado la ruta de su tinta hacia esta pequeña ciudad encantada, la ciudad-espejo del artista que es tu hijo.

¿Acaso, Quico, no oyes en el canto de tu hijo, en sus pasos y en su hacer, tu eco?
Muchas gracias.