|
Nadie con más propiedad para hablar de la poesía de Francisco de Asís Fernández (“Chichí“ para sus numerosos amigos) que Gioconda Belli, no solo porque ella es también una poeta, una gran poeta, sino también porque ella misma, en su condición de receptora del mensaje poético de Chichí bien puede simbolizar y representar a los prafanos que apenas podemos asomarnos; no sin timidez, al mundo, al mismo tiempo real y mágico de la poesía y sus cultores.
Con una dedicatoria franca y expresiva el poeta Francisco de Asís Fernández nos acaba de enviar su libro más reciente titulado “Arbol de la Vida” y cuya publicación debemos y tenemos que agradecer al Centro Nicaragüense de Escritores (CEN) y a la Agencia Noruega para el Desarrollo (NORAD).
Diez líneas han bastado a Gioconda para informar al lector anónimo, desconocido y desconocedor de “Chichí” y su poesía, quién es este autor, poeta colegiado con Rubén Darío, Salomón de la Selva, Carlos Martínez Rivas, José Coronel Urtecho, PAC y muchos otros capitanes de la cultura nacional a lo largo de este Siglo XX al que en breves días vamos a despedir.
Gioconda nos dice:
“...Sin perder la exhuberancia vital que lo hace una de esas presencias rotundas del paisaje poético de Nicaragua, tal como un volcán posado en el horizonte o el árbol que crece en las cañadas del café, alzándose con las ramas llenas de pájaros desde la hondura verde y sombreada, Francisco de Asís Fernández llena en este libro la copa de la palabra, creando con el humus de una vida fértil, la arquitectura de un universo poético maduro, donde la sustancia cósmica de la experiencia, se rige por las leyes mágicas de la imaginación y el rigor del equilibrio, para darnos un libro de madurez que propone la belleza como filosofía...”
Se abre “Arbol de la Vida” y desde sus poemas iniciales “Los Peregrinos” se lee de seguido como si se supiera que las páginas siguientes (o los poemas que siguen) nos están esperando para hacernos sentir realmente que la belleza es una filosofía de la vida y que la Ars Poética de Asís Fernández se ha superado así misma creando y recreando en el lector sentimientos que parecían adormecidos por el golpe inevitable de lo cotidiana, sobre todo en esos días en que las noticias solo hablan de huracanes y lluvias asesinas de nuestros hermanos.
Con profunda simpatía hemos seguido la trayectoria del Centro Nicaragüense de Escritores, cuya existencia y obra atribuimos a Luis Rocha, uno de los grandes pilares culturales de las últimas décadas del vivir nicaragüense. Sembrador de cultura que es igual a decir de patriotismo según Pablo Antonio. Promotor de sus colegas, Rocha tiene un huerto en el más resplandeciente de nuestros campos, ese que parece o uno se imagina en que el país está conducido en un carruaje tirado por esos ángeles que son los poetas.
“Paisaje Interior” (página 19) nos luce como el progenitor de “Arbol de la Vida” Por lo menos eso creemos y eso sentimos. Hablando de ángeles, sin mencionarlos, “Chichi” nos dice que “el cielo es el escenario de las constelaciones”, primera estrofa de uno de los poemas mejor logrador en todos los tiempos de esta Patria nuestra de poetas.
“Los peregrinos pagan, a diario, con soledad/la soberbia de creer que el hombre es el objeto de la creación, y por la humildad de vivir donde nada ni nadie fue creado para sí mismo”, proclama “Chichí” para agregar de seguido: “El Pensamiento de los peregrinos es el oasis de su imaginación/Son pastores errabundos con rebaños de ovejas y de cabras y de sueños/en las llanuras y colinas de la vida”.
Dije que desde el primer poema el nuevo libro de Asís Fernández nos traslada a las otras páginas para leerlas de seguida. Se cierra el libro pero no se lleva al armario todavía. El mensaje del poeta se apodera del lector y vuelve al libro para asimilar más su contenido. Se lee de nuevo y al terminar se siente que requiere otra lectura. Cada vez es más fuerte ese deseo de volverlo a leer. Y así sucesivamente, hasta que el lector siente que en la poesía encuentra el hombre la exacta medida de sus sueños, la alcoba en donde guarda sus más intimas y profundas realidades.
Este es el libro de poemas del año, podríamos decir, o bien con “Arbol de la Vida” Chichí Fernández ha llegado a su total consagración. Gracias, amigo, por escribir para nosotros y entregarnos tus pensamientos que dan vitalidad y firmeza para seguir peregrinando por esta tierra nuestra tan atormentada, pero que jamás renunciará a la esperanza.
Managua, abril, 99
“Yo, el poeta de los cantos Adanicos,
desbordante de vida.......”
W.W.
Chichí, hijo de Adan:
Adanico, Edenico, transcriptor insigne del eterno misterio de la muerte, gurmete de los placeres de la vida.
Pocas veces se tropieza con poetas recipientes, de un hermoso ramillete de sentidos, tan en carne deliciosamente viva - en estado de alerta - sostenidos no mas que en los estímulos permanentes de la belleza.
La creación entera parece vivir encantada, encarnada tal vez, en la trama interna, de tu oído, de tu olfato, de tu tacto, y de tu paladar, que saborea complacido, hasta el mínimo gesto o manifestación del cosmos, para luego generoso compartir los sabores que se quedan impregnados en tus versos, con lectores sencillos como yo.
Por el derecho que me concede las lectura tus versos (que son patrimonio nacional); En el nombre del Angel De La Espuna, del Arbol De La Vida y de los Frisos: Te nombro, dueño absoluto de la robustez del idioma.
Solo algo que objetar; la ceguera, Sos mas bien:
“el VIDENTE que se sienta toda una vida
en el alto farallón frente al mar
para oír ascender desde el fondo del sueno de la realidad
la bruma de la ola contra la roca”
¡y mas aya, mucho mas aya!
Gracias por ese poema tibio, recién salido de tu calor humano.
Blanca Castellon

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO DE BLANCA CASTELLÓN
POR NOMBRAMIENTO DE FRANCISCO DE ASÍS FERNÁNDEZ
COMO HIJO DILECTO DE LA CIUDAD DE GRANADA
Sr. Vicepresidente de la República, Lic. Jaime Morales Carazo, presidente honorario del Festival Internacional de Poesía de Granada.
Sra. Alcaldesa de Granada, Lic. Rosalía Castrillo.
Sres. miembros del Concejo de Granada.
Su Excelencia monseñor Bernardo Hombach, Obispo de Granada.
Sr. René Núñez, Presidente de la Asamblea Nacional.
Poeta Francisco de Asís Fernández, Hijo Dilecto de Granada y Presidente del Festival Internacional de Poesía de Granada.
Sr. Carlos Tünnermann Bernheim, Presidente del Centro Nicaragüense de Escritores.
Amigos de la junta directiva de la Fundación Festival Internacional de Poesía de Granada.
Señores y Señoras. Amigos todos:
La cosecha de hombres y mujeres ilustres de esta ciudad, hermana siamesa del Ave Fénix, parece no tener fin. En cambio da la impresión de haber sido abonada con la voluntad divina , que desde siglos pasados ha estado enviando a seres humanos de la estirpe de los Cuadras , Cardenales , pasos , Urtechos y Arellanos a realzar con sus obras la elocuencia y belleza de el Cocibolca y el Mombacho.
Uno de los ilustres ciudadanos contemporáneos es Francisco de Asís Fernández Arellano, quien mantiene sobre los pilares de su hacer poético, cultural e intensamente humano la tradición de los que a su vez ponen de pie nuestro orgullo patrio.
Reconocer a Francisco de Asís Fernández, “Chichí”, como hijo dilecto de Granada precisamente en este mes mayo , (el mes símbolo de la fertilidad, de la lluvia, de la creación), de hecho el mes que Dios le destino para nacer, es un acierto de nuestra estimada alcaldesa, que agradezco inmensamente en nombre del Festival Internacional del Poesía.
“En Mayo las palabras caen en los surcos./ En Mayo comienzan a conjugarse los verbos”, escribió nuestro gran poeta Pablo Antonio Cuadra. Si yo tuviera que darle el nombre de un mes a Chichí , lo nombraría mayo, lo llamaría lluvia que hace crecer milagros. Porque la creación y realización del Festival Internacional de Poesía de Granada, es un milagro.
Verdaderamente milagroso que aquella idea lucia, que por años salpicó conversaciones y largas noches de bohemia entre poetas, haya saltado más allá de la lengua, los sueños y la imaginación, y se haya arraigado en el original diseño humano de Chichí, hasta convertirse ahora en la mayor puesta en escena de la poesía universal en América. Era un sueño latente que sólo la pasión, entrega, talento y energía vital de nuestro homenajeado, pudo hacer estallar en milagro.
Para un país tan pobre como el nuestro donde el precio de los libros es prohibitivo y las bibliotecas muy limitadas, tener la oportunidad de escuchar de viva voz a los poetas más reconocidos del mundo, es una bendición que sin lugar a dudas va teniendo un impacto de insondables dimensiones en la cultura de nuestro pueblo.
Por iniciativa de este Hijo Dilecto de Granada estamos construyendo una tradición inédita de convergencia que trasciende los círculos políticos, religiosos y meramente poéticos. Este evento sin precedentes en nuestro país es la convocatoria de mayor concentración de fe en la belleza, en la palabra, en el porvenir. Aquí se conjuga el verbo vivir con todas las variantes posibles de la magia de la poesía.
En nombre de todos y cada uno de los miembros de la junta directiva y organizadores del Festival, queremos decirles que nos sentimos inmensamente honrados y satisfechos por este reconocimiento a Francisco de Asís Fernández. Los que hemos estado cerca de Chichí por muchos años, damos testimonio de su devoción absoluta por esta ciudad, que ha sido musa, madre, árbol de la vida, hermana, amada amante de sus versos, pasión de su memoria, de sus actos, de sus hechos, de sus inquietudes, de sus desvelos y sus goces.
El inicio de este siglo XXI estará marcado para siempre por las huellas de este hombre que parece haber llegado a la tierra para cantar la gloria de la ciudad que lo escuchó balbucear su primera orquídea infantil que devino en salvaje. Claro que le ha sido encontradizo dar gloria a su ciudad natal, pues él mismo tiene su provisión de Gloria permanente, al lado de esa Gloria que es médula espinal de sus proyectos, su Gloria Gabuardi, con todos sus latidos al unísono del corazón exuberante de Chichí.
Creo que los de aquí y allá y del más allá, el día de hoy y gracias a la decisión de la Alcaldía de Granada, conformamos una cadena de espíritus felices. Desde aquí diviso rostros complacidos y siento como una gran sonrisa celeste, una soberbia insinuación de brisa. Enrique Fernández Morales y sus compañeros de eternidades, saben que hay quien cuida su sueño:
“En fin mi sueño: el sueño que fue dueño
de mí, y fue luz y aurora y fue tormento,
dónde estará. ¡Ay, quién prestará aliento!
¡Qué ser lo arrastrará en su desempeño!
¡Ay, quién cuidará mi sueño!”.
Una vez más Quico: duerme tranquilo, que tu hijo Francisco le ha dado aliento a tu sueño y lo lleva con su luz y su aurora por el planeta entero, en traje de verso, en traje de Matruska con sus múltiples y sorprendentes yos, “transformados en energía eterna”, en friso de la poesía, del amor y de la muerte.
Tu Granada novia del agua y tu volcán de almohada, entresacan ahora perfumes y asombros de toda especie de las mejores plumas de la tierra, que han girado la ruta de su tinta hacia esta pequeña ciudad encantada, la ciudad-espejo del artista que es tu hijo.
¿Acaso, Quico, no oyes en el canto de tu hijo, en sus pasos y en su hacer, tu eco?
Muchas gracias. |